lunes, 31 de agosto de 2009

Un recuerdo para un gran educador: Chema H. Farelo




A punto de iniciar un nuevo curso, con el recuerdo agradable del verano que deja constancia en nuestra piel y el descanso que ayuda a preparar con ilusión las mochilas, los libros nuevos, los lápices afilados, etc. No puedo evitar acordarme de aquellos que no estarán y a los que echaremos de menos. En el colegio Salesiano/Santo Ángel de Avilés este curso habrá un hueco difícil de llenar: la ausencia de Chema Farelo. Los que estábamos el día 10 de Agosto en el colegio para darle su último adiós , hemos sido conscientes de lo que fue su presencia entre aquellos que tuvimos el placer de coincidir en algún momento de esta vida con él. Su talante de educador entregado con alma, corazón y vida a su tarea, se reflejó en el acompañamiento que tuvo en su despedida, el “abrigo” cariñoso y entrañable que puso sobre todo su comunidad, sus hermanos de alma que compartieron con él no sólo la salud y los buenos momentos, sino también su enfermedad. Los que fueron capaces de dentro del dolor, preparar una verdadera fiesta de despedida, con la fe y la esperanza de quienes esperan algún día encontrarse de nuevo en el abrazo del Padre con su hermano. Una comunidad salesiana que infundió en todos palabras de ánimo y aliento, olvidándose de si mismos y pensando en los demás, familiares, alumnos, profesores, padres, amigos y conocidos de Chema que llenábamos el polideportivo del colegio expresando nuestro cariño por él.
José Rodríguez Pacheco, inspector provincial de ésta comunidad , nos trajo palabras de consuelo a través de la escritora Pearl S. Buck, con una narración en la que la autora cuenta como una mujer explica el fallecimiento de su marido a sus hijos comparándolo con el ciclo vital del caballito de mar. “Comienza como un gusano en el mar; pero, en el momento justo emerge, y cuando se da cuenta que tiene alas, vuela. Supongo, les dije, que los que se quedan en el agua se preguntan dónde se ha ido y por qué no vuelve. No puede volver porque tiene alas, ni los que se quedaron pueden volar junto a él porque todavía no las tienen.”
Un sencillo texto y sus palabras tiernas, cariñosas y cercanas que llevaron el consuelo a todos los presentes y nos llenaron de emoción.
Mi querida comunidad salesiana de Avilés tenéis un nuevo curso por delante en el que tendréis que vivir con la ausencia de Chema, pero os queda el recuerdo del tiempo vivido y la gratitud de todos los que están y han estado con vosotros. Ánimo. Gracias por ayudar a los niños-jóvenes a ser más felices, a crecer y a desarrollar lo mejor de sí mismos. Ese ya es un gran reto, y es el mejor trofeo que Chema Farelo se ha llevado con él. CHEMA TE QUEREMOS. Hasta que nos salgan las alas.

3 comentarios:

Jose María dijo...

Mejor no lo podías haber escrito. Está para que Chema no te lo pueda mejorar. Además desde el cielo él te lo leerá. Muchas gracias, de parte de sus hermanos. Chema II

andreiita dijo...

Pues la verdad que tengo muchas ganas de leerlos, en cuanto esten libres en la biblio los cojo,jaja
un besazoo(K)
Andrea

Anónimo dijo...

Estoy emocionada.Como amiga de el te doy mis mas expresivas gracias. Seguro que desde el cielo con D.Bosco lo estaran leyendo y Chema le aclarara que eres la madre de Davicin.
Gracias otra vez.
Un abrazo.