sábado, 29 de diciembre de 2012
Semillas para el Nuevo Año
domingo, 29 de abril de 2012
La canción de los niños
que canten por esos que no cantarán
porque han apagado su voz..."
domingo, 22 de abril de 2012
La palabra más importante.

"Todo lo que hay que saber sobre cómo vivir y que hacer y cómo debo ser lo aprendí en el jardín de la infancia".
( Robert Fulghum)
Este es el título del libro de Robert Fulghum, donde expone la filosofía de ver el mundo a través de los ojos de un niño.
Y en él nos dice que " la sabiduría no estaba en la cima de la montaña de los títulos académicos, sino en el montón de arena del patio. " Y relata un listado de cosas que aprendió en el jardín de infancia:
§ Compartirlo todo.
§ Jugar sin hacer trampas.
§ No pegar a la gente.
§ Poner las cosas en su sitio.
§ Arreglar mis propios líos.
§ No coger las cosas de otros.
§ Decir “lo siento” cuando hiero a alguien.
§ Lavarme las manos antes de comer.
§ Tirar de la cadena.
§ Las galletas y la leche son buenas.
§ Vivir una vida equilibrada: aprender algo, pensar algo, dibujar, pintar, bailar, jugar y trabajar algo todos los días.
§ Echarme la siesta cada tarde.
§ Cuando salgo al mundo, tener cuidado del tráfico, agarrarnos de la mano y permanecer juntos.
§ Estar atento a las maravillas.
§ Recordar la pequeña semilla en el vaso: las raíces van para abajo y las plantas crecen hacia arriba y realmente nadie sabe cómo ni por qué, pero nosotros somos igual que eso.
§ Los peces de colores, los hámster, la tortuga e incluso la primera semilla del vaso se mueren, así que también lo haremos nosotros.
§ Y recuerda los cuentos y la primera palabra que aprendiste, la palabra más importante del mundo: MIRA.
Dice también "todo lo que necesitas saber está ahí en alguna parte. Piensa que una sociedad mejor puede ser si todos nosotros, el mundo entero, tiene leche y galletas a las tres todas las tardes y luego se echan la siesta con nosotros en las colchonetas. Y si todos los gobiernos tienen siempre como política básica colocar las cosas en su sitio y arreglar sus propios líos."
Conocí este libro (aunque aún no me lo he leído) a través de Miguel Ángel Santos Guerra, Catedrático de Didáctica de la Universidad de Málaga que escribió "Carta abierta a una maestra de infantil". Un elogio tierno y entrañable a todas las maestras de Infantil. Os recomiendo su lectura.
Y me dio mucho para pensar sobre lo que se "cuece" en el aula y en el patio.Sobre lo que se aprende y sobre lo que aún no está escrito. Y en estos días que celebramos el " Día del libro" todos los coles estamos "libro para arriba libro para abajo", intentando transmitir a nuestros alumnos la importancia de leer, el mundo que se abre ante sus ojos cada vez que abren un libro. Y cada día es una batalla en el aula a la hora de leer. Sobre todo en infantil.
Y… hoy llega una letra nueva: _ dice la profe
-" qué bien"…
y en tres días se nos hace una tortura,
- ¿con qué se escribe cebolla con ce o con zeta? pregunta un alumno,
- Se escribe con b….cebolla ..bo…- contesta otro.
Y te da la risa, y los dos tienen razón y cada uno con su propio lío se va arreglando y va descubriendo el maravilloso mundo de la lectura .
A "mis pequeños duendes" lo que más les gusta son los cuentos, se quedan fascinados cuando los escuchan. Y yo disfruto MIRANDO esos ojillos que se ponen redondos y brillantes cada vez que escuchan una narración. Y me anima y emociona pensar que alguno de ellos el día de mañana pueda llegar a escribir lo que del rectángulo de la arena del patio ha aprendido. Pero sobretodo que cuando salgan al mundo se agarren de las manos y permanezcan juntos. Porque si no de nada nos ha de servir tanta cultura.
lunes, 2 de enero de 2012
25 años entre polluelos

" Los niños nacen con alas,
Desconozco el autor, pero posiblemente haya sido alguien con la experiencia de haber tenido un buen maestro.
Pensé, como no, en mis pequeños duendes. Y en la labor que hacemos todos los maestros y maestras, sobre todo de educación infantil. Los que cogemos "los polluelos" cuando apenas tienen alas, cuando son sólo "plumillas" y poco a poco en el transcurso de unos pocos años vemos como van preparándose sus alas y haciéndose cada vez más fuertes para algún día poder volar.
Este curso hace 25 años que estoy trabajando en la Escuela Infantil Sagrada Familia de Corvera. 25 años entre polluelos, cascarones y plumas, 25 hermosos años de mi vida que no cambiaría por nada. En ellos he conocido muchas personas, han pasado por mi muchos niños y he descubierto y disfrutado tantas experiencias con ellos que forman parte de lo que soy hoy en día.
Digamos que me han modelado.
Hace poco un niño de 3 años le preguntaba a su maestra:
- Belén ¿las profes existían cuando los dinosaurios?....
La anécdota nos dio para reírnos un buen rato.
-Pero que cosas tienen estos niños - decíamos
Pero la pregunta tiene su "miga" si lo paráis a pensar.
Y bromeábamos diciendo que los años ya se nos notan. Y al volver la vista atrás es cuando nos damos cuenta de todo lo que ha pasado por nuestras manos. Las generaciones de niños que hemos tenido en nuestras aulas. Y, como no, la eterna pregunta: ¿habrá quedado algo? Siempre es consolador, como dice Gabriel Celaya en su poema Educar, saber que " cuando un día esté durmiendo nuestra barca, en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada".
Y yo os puedo decir que aunque hoy fuese el último día del resto de mi vida haciendo balance de estos 25 años digo con orgullo y satisfacción que los he vivido con plenitud, no sólo a nivel profesional, sino también humano y vocacional, convencida hoy por hoy de que trabajo en lo que me gusta y además disfruto con mi trabajo.
Espero seguir ayudando a volar a muchos más "duendecillos" y que ellos sigan dándome la fuerza, la energía y la alegría que me han dado en estos 25 años.